El alcohol perjudica las áreas
cerebro responsable del aprendizaje y la memoria, las habilidades verbales y la
percepción visual-espacial. Por consiguiente, el consumo excesivo de alcohol
afecta la creación de nuevos recuerdos, las habilidades de resolución de
problemas, el pensamiento abstracto, la atención y la concentración. Los
estudios sugieren que el consumo de alcohol en adolescentes afecta de forma
negativa la función neurocognitiva, como la capacidad de estudiar y obtener
buenos resultados en los exámenes. Debido a que la adolescencia es
una etapa muy importante para el desarrollo cerebral, el consumo de alcohol
puede tener efectos negativos a largo plazo en su vida adulta.
El alcohol y el comportamiento
Los jóvenes corren el riesgo de
desarrollar conductas perjudiciales debido al alcohol que incluyen beber en
exceso, problemas en sus relaciones, accidentes viales y relaciones sexuales de
alto riesgo que han sido referidas por ellos mismos.6 Estas conductas tienen
sus propias consecuencias `para la salud y seguridad de los jóvenes, que
incluyen daños al desarrollo cerebral, riesgo de lesiones y muerte y un mayor
riesgo de participar en actos de violencia y de contraer enfermedades
contagiosas.
Recomendaciones a los padres
Los padres deben tener en cuenta lo
siguiente:
·
Mantenga y fomente una relación
franca y de apertura con su hijo. Esto aumenta las posibilidades de que su hijo
le hable sobre sus anhelos e inquietudes.
·
Hable con su hijo sobre los riesgos
del consumo de bebidas alcohólicas;
·
Hágalo de forma positiva y
amena;
·
Establezca reglas claras en cuanto a
la edad en la que se le permitirá beber (por ejemplo, la edad reglamentaria en
su estado). Hable de estas cosas antes de que llegue a la adolescencia.
Introducción
El alcoholismo,
a diferencia del simple consumo excesivo
o irresponsable de alcohol,
ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social
o psicológico, o un comportamiento aprendido
e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de
forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus
consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy
sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que
influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o
actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que
modifica el estado de
ánimo, y menos como una parte de la alimentación,
una costumbre social o un rito religioso. Se caracteriza por una dependencia
emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral
progresivo y finalmente la muerte.
A pesar de que el alcoholismo afecta
mayormente a los adultos, su consumo en los adolescentes es
cada vez más preocupante.
Nuestro trabajo consistirá
en tratar este tema, el consumo de alcohol entre los adolescentes, que más allá
de ser una diversión, se está transformando en un tema preocupante. Cada vez,
más chicos terminan borrachos cuando salen a bailar o se juntan con amigos.
A su vez, el consumo empieza cada
vez desde más chicos, y los padres son cada vez más permisivos al respecto.
Pero, ¿saben todos lo que causa el
alcohol en nuestro organismo?, ¿saben todos por lo que tienen que pasar los que
se envician?.
Hemos investigado también en
Alcohólicos Anónimos, quienes nos dieron las pautas para curarse de este
terrible vicio que se ha transformado en una enfermedad.
El alcoholismo es una enfermedad
crónica, progresiva y a menudo mortal que Se caracteriza por una dependencia
emocional y a veces orgánica del alcohol. Es producida por la ingestión
excesiva de alcohol etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como
constituyente de otras sustancias. La OMS define el alcoholismo como la
ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y
70 gramos en el hombre (una
copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un
cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15
gramos). El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos
factores fisiológicos, psicológicos y genéticos.
Es un trastorno primario y no un
síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales.
La química del
alcohol le permite afectar casi todo tipo de célula en
el cuerpo, incluyendo las que se encuentran en el sistema nervioso central.
En el cerebro,
el alcohol interactúa con centros responsables del placer y otras sensaciones
deseables; después de la exposición prolongada
al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios producidos por el alcohol y se
vuelve dependiente a ellos. Para las personas que sufren de alcoholismo, el
tomar se convierte en el medio principal a través del cual pueden interactuar
con personas, trabajo y vida. El alcohol domina su pensamiento, emociones y acciones.
Todos los alcohólicos se enfrentan a
los mismos problemas básicos, ya sea que estén mendigando por el valor de
una cerveza o se encuentren ocupando un puesto ejecutivo en una gran compañía.
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